Durante años se ha repetido la idea de que usar faja “hace flojo” el suelo pélvico, especialmente antes o después del embarazo. Esta creencia ha generado culpa y miedo en muchas mujeres.

Pero ¿qué dice realmente la evidencia científica?

La respuesta corta: el suelo pélvico no se debilita por usar una faja de forma correcta. Su estado depende, en realidad, de factores previos que muchas veces desconocemos.

 

¿Qué es el suelo pélvico y por qué es tan importante?

El suelo pélvico es un conjunto de músculos, ligamentos y tejidos que:

Sostienen órganos como la vejiga, el útero y el recto

Participan en la continencia urinaria y fecal

Contribuyen a la estabilidad del tronco

Influyen en la función sexual

No es una estructura pasiva ni “frágil”. Es un sistema muscular dinámico que responde a la respiración, al movimiento y a la presión interna del cuerpo.

 

El mito: “usar faja debilita el suelo pélvico”

Este mito surge principalmente por dos razones:

1. Se confunde el uso prolongado e incorrecto con el uso consciente

2. Se atribuyen al uso de fajas problemas que ya existían antes, pero no habían sido diagnosticados

En ciencia, esto se llama confundir correlación con causalidad.

 

Los factores que realmente debilitan el suelo pélvico

La literatura médica y la fisioterapia especializada coinciden en que los principales factores de riesgo son:

Embarazos y partos vaginales

Cambios hormonales (embarazo, menopausia)

Estreñimiento crónico y empuje repetido

Mala gestión de la presión abdominal

Respiración incorrecta (empujar hacia abajo)

Obesidad o fluctuaciones bruscas de peso

Sedentarismo o ejercicios de alto impacto mal ejecutados

Predisposición genética

 

📌 Dato clave:

Muchas mujeres llegan al embarazo sin saber cómo está su suelo pélvico, porque nunca fue evaluado previamente.

 

¿Qué dice la evidencia científica sobre el uso de fajas?

Hasta ahora, no existe evidencia clínica sólida que demuestre que una faja, usada correctamente, debilite el suelo pélvico.

De hecho:

En contextos médicos se utilizan fajas adecuadas en recuperación postquirúrgica y postparto

La faja no sustituye la función muscular, solo ofrece soporte externo temporal

El músculo no “se apaga” por recibir apoyo, siempre que se mantenga activo en la vida diaria

La clave no es si usas faja o no, sino cómo, cuánto tiempo y con qué conciencia corporal.

 

El verdadero problema: la desconexión con nuestro cuerpo

A las mujeres rara vez se nos enseña:

A identificar nuestro suelo pélvico

A respirar correctamente

A reconocer señales de debilidad antes del embarazo

 

Por eso, cuando aparecen síntomas después (incontinencia, sensación de peso, dolor), se culpa a factores externos como la faja, cuando el origen suele ser previo.

 

Fajas y suelo pélvico: una relación consciente y saludable

 

El uso adecuado de una faja puede:

Mejorar la postura

Dar soporte abdominal temporal

Acompañar procesos postparto o de recuperación

Aumentar la conciencia corporal

Siempre que:

Sea la talla correcta

No se use 24/7

No genere dolor ni presión excesiva

Se combine con respiración y movimiento

Una faja no debilita. La desinformación sí.

Fajas diseñadas para acompañar el cuerpo

La filosofía Sulvaran

 

En Sulvaran creemos que una faja no debe forzar tu cuerpo, sino acompañarlo.
El verdadero autocuidado no nace del miedo, sino del conocimiento.

Usar una faja no te hace menos fuerte.

Conocer tu cuerpo te hace poderosa.

 

Preguntas frecuentes 

¿Puedo usar faja antes del embarazo?

Sí, siempre que sea de forma consciente y no sustituya el fortalecimiento muscular ni la buena respiración.

 

¿Las fajas causan incontinencia?

No hay evidencia científica que lo respalde. La incontinencia suele estar relacionada con factores previos y embarazo/parto.

 

¿Debo dejar de usar faja si tengo suelo pélvico débil?

No necesariamente, pero es recomendable acompañarlo con evaluación profesional y activación muscular.

Referencias científicas y clínicas

Bo, K. et al. Evidence-based physical therapy for the pelvic floor. Elsevier

Dumoulin, C. et al. (2018). Pelvic floor muscle training versus no treatment. Cochrane Review

World Health Organization – Postpartum care guidelines

International Continence Society (ICS)

Bø, K. & Herbert, R. (2013). There is not yet strong evidence that abdominal binders weaken pelvic floor muscles